Sobre este blog (o las mil curiosidades de los pueblos de España)

El pueblo español más pequeño está en Valencia y se llama Emperador. Quizás un nombre muy optimista para tener solo 47 habitantes, nueve calles, seis negocios y cuatro asociaciones.

No muy lejos de allí, en la misma provincia, se encuentra el de mayor densidad de población del país (y el segundo de Europa) y se llama Mislata: más de 46.000 habitantes por kilómetro cuadrado.

El que está más lejos del mar es Numbela, en Toledo, y poco más abajo se halla la región vinícola más grande del mundo: La Mancha, “el viñedo del mundo”o “la bodega de Europa”, tiene casi medio millón de hectáreas de viñedos.

En Cádiz hay un pueblo que se llama Meadero de la Reina. En Coruña está Cariño. Desde Villapene, en Lugo, hasta Seno, en Teruel, hay 868 kilómetros.

868.

Hay en Navarra un pueblo que se llama Adiós.

Este blog nace con la vocación de descubrir los pueblos que se andan, se huelen, se miran, se comen y se beben, pero también los bosques y desiertos que los rodean, los ríos que los cruzan y los mares que los bañan.

En La Palma hay una aldea, Poris de Candelaria, escondida en una cueva; En Girona, decidieron levantar otra justo encima de un risco: Castellfollit de la Roca. Vizcaya, por su parte, tiene un bosque con más de cuatro hectáreas de árboles pintados por el artista Agustín Ibarrola.

En Playa Blanca, Lanzarote, se encuentra el único museo submarino de Europa.

Sin pretensiones ni banderas, este blog se presenta como una simple guía de la España rural y su entorno. Una ventana que la plataforma de actividades y agencia de viajes Vilagos abre a las cocinas, leyendas y costumbres de nuestros pueblos.

Confiamos en que las entradas aquí publicadas no solivianten a la Iglesia Católica (como, al parecer, hizo el pueblo aragonés de Trasmoz, que desde hace más de setecientos años ostenta el título de “único pueblo excomulgado” de España), ni que acabemos contrayendo una maldición que nos convierta en hombre-pez (como dicen que le ocurrió a un vecino de Liérganes, en Cantabria, que tras ser arrastrado por la corriente del río fue encontrado años después en el mar por unos pescadores gaditanos); Ojalá que tampoco compartamos el destino de cualquiera de los soldados enterrados en Cuacos del Yuste (Cáceres), que agrupa en un cementerio muy particular cerca de doscientas tumbas de militares alemanes muertos en España por casualidad durante la I y II Guerras Mundiales.

Si no conseguimos nuestro objetivo, probablemente nos quedará huir del mundanal ruido, construir una casita en un árbol y quedarnos allí arriba a mirar el atardecer. España es el país con más reservas de la Biosfera del mundo… Seguro que os iba a costar encontrarnos.