Los pueblos más bonitos del Camino de Santiago francés

De las diez rutas oficiales que tiene el Camino de Santiago a su paso por España, seguramente la más popular sea la del Camino francés, que desde Roncesvalles (Navarra) hasta Santiago, atraviesa cerca de 200 localidades de cinco Comunidades Autónomas a lo largo de más de 750 kilómetros.

Seleccionar las paradas más bonitas de esta ruta es un trabajo difícil, dada la belleza y el interés (histórico, paisajístico, artístico y gastronómico) de muchas de ellas. A continuación te presentamos, sin embargo, seis propuestas que, de manera indiscutible, forman parte de la lista de los pueblos más bonitos y especiales de esta milenaria ruta (está documentada la existencia de peregrinos desde el siglo IX). No pierdas la oportunidad de visitar alguno de ellos, estés pensando o no en hacer el Camino.

Ponte Furelos
Puente de Furelos, Melide (Foto de caminodesantiago.gal)

Jaca (Huesca), patrimonio histórico y naturaleza

Aunque, por su tamaño, Jaca tiene más que ver con una ciudad que con un pueblo, no podíamos empezar sin mencionar esta joya de los Pirineos aragoneses (provincia de Huesca). Considerada capital románica de España y primera capital del Reino de Aragón, sus antiguos pobladores legaron un buen puñado de tesoros arquitectónicos, como la Catedral de San Pedro (siglo XI), el Monasterio de las Benitas (siglo XVI), el puente de San Miguel (siglo XV) o la famosísima Ciudadela en forma de estrella. Asimismo, cabe destacar el Monasterio de San Juan de Peña, construido debajo de las rocas en el siglo X y donde están enterrados numerosos reyes aragoneses. Si eres más de senderismo, encontrarás caminos con vistas espectaculares en el Parque del Valle de Aragón, bello en cualquier estación del año.

Sahagún (León), cuna del románico-mudéjar en Castilla y León

Otra de las joyas del camino francés. Debido a su ubicación estratégica en la Via Trajana, Sahagún fue cuna de sabios, santos y reyes. Además, muchos la consideran el origen del románico-mudéjar, estilo del que quedan interesantes vestigios, como la Iglesia de San Tirso, el Santuario de la Peregrina (siglo XIII) o las ruinas del Monasterio de San Benito, declarado Monumento Nacional en 1931. Una parada imperdible para todo amante de la arquitectura medieval.

Astorga (León), para los amantes de la arquitectura… y el chocolate

No es ninguna casualidad que Astorga sea uno los de sitios más visitados de la provincia de León y del camino francés. Esta ciudad, de unos 11.000 habitantes, cuenta con una diversidad arquitectónica increíble. Hasta tal punto que puede jactarse de tener edificios de casi todos los estilos: romanos, románicos,  góticos, renacentistas, barrocos e incluso modernistas. Entre ellos destacan el Palacio Episcopal rediseñado por el ilustre catalán Antoní Gaudí, la Catedral, de gótico tardío, y la muralla romana del siglo III. El culmen de la visita es el Museo del Chocolate, donde se puede ver todo el proceso de elaboración de este rico manjar.

Castrojeriz, un pueblo tranquilo rodeado de llanuras (Burgos)

A orillas del río Odra se encuentra el tranquilo pueblo de Castrojeriz. Su mayor atractivo es, sin duda, su Castillo, en lo alto del cerro, en el que fue asesinada Leonor de Castilla. Castrojeriz tiene una longitud de 2 kilómetros, lo que lo convierte en la travesía más larga de toda la ruta de Santiago. Lo que más nos gusta de este pueblo es su entorno: llanuras hasta donde alcanza la vista, repletas de trigo y amapolas.

Foto de RTVE Viajes

San Millán de la Cogolla (La Rioja), cuna del castellano

Paisajes encantadores, gastronomía riquísima (a fin de cuentas estamos en La Rioja)… y mucha historia. En este pueblo se encontraron las Glosas Emilianenses, que suponen el testimonio escrito más antiguo de la existencia del castellano que se conoce. Este encantador pueblo está coronado además por dos impresionantes monasterios: el de Yuso y el de Suso.

Foto de Monasterio de Suso

Estella (Navarra), la Toledo del Norte a orillas del río Ega

Conocido como «La Toledo del Norte«, este precioso pueblo queda en el camino entre Logroño y Pamplona. Cuenta con una riqueza patrimonial asombrosa. Cuenta con numerosos conventos e iglesias de los siglos XII y XIII, entre las que destaca la de San Pedro de la Rúa. Estella también alberga el único ejemplo del románico civil de toda Navarra: el Palacio de los Reyes de Navarra, declarado Monumento Nacional en 1931, y hoy sede del Museo Gustavo de Maetzu. Más allá de estas paradas obligatorias, nuestro mejor consejo es perderte por las calles coloridas y dejarte sorprender por los edificios de arquitectura tradicional navarra.