El milagro de Marisaltos, la judía de Segovia

Con un casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, un acueducto romano que la ha hecho mundialmente reconocida y una gastronomía excelente, Segovia es uno de los destinos más interesantes de la vieja Castilla. A ello hay que sumarle una importancia histórica vital en el país (ya que algunos de los episodios más importantes de la historia de España sucedieron en esta ciudad), y un poso cultural muy rico, producto del crisol de las diferentes culturas que convivieron en ella. Aunque esta convivencia no siempre fuera pacífica…

La leyenda más famosa de Segovia, de hecho, tiene su origen en uno de esos periodos de oscuridad: la Marisaltos, una judía condenada a muerte por los cristianos que acabó salvando la vida gracias a la intercesión de la Virgen María. Una historia tan importante para la historia católica de Segovia que hasta aparece recogida en uno de los murales del claustro de su Catedral.

Esther, de la condena a la gracia

Según la leyenda (de la que solo se tienen constancias literarias), Esther era una judía que vivía en Segovia en el siglo XIII y fue condenada erróneamente por adulterio. La sentencia tuvo poco de compasiva: sería arrojada desde lo alto del cerro de las Peñas Grajeras, cerca del Alcázar y del santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla. Justo cuando el castigo fue ejecutado, el milagro ocurrió: Esther se encomendó a la Virgen María y al caerse no sufrió ningún daño. Después decidió convertirse al cristianismo y fue bautizada como María, por lo que acabaría siendo conocida como «María del Salto» (o Marisaltos).

Este milagro se ha vuelto un mito fundamental de la comunidad cristiana de España. Sus supuestos restos permanecieron en la antigua Catedral, hasta ser trasladados a la Nueva en 1558, en una procesión solemne. Hoy descansan en el claustro, al lado de la Sala Capitular, donde se puede leer:

Aquí está sepultada la devota Marisaltos, con quien Dios obró este milagro en la Fuencisla. Fijó su vida en la otra iglesia, acabó sus días como católica cristiana. Año de MCCXXXVII. Trasladose en este año de MDLVIII. Renobose, año de 1739 y en 1850.

Restos de Marisaltos (Foto de Segovia al día)

La antigua Judería de Segovia, un pasado que reivindicar

La presencia de judíos en Segovia no está documentada hasta finales del siglo XII (aunque seguramente llevaban viviendo allí desde mucho antes). Durante la mayor parte de su historia en la ciudad habitaron en las mismas calles que el resto de vecinos cristianos y musulmanes, y aunque tuvieron que sufrir dificultades añadidas en algunas ocasiones, la convivencia con estos estuvo marcada por una relativa armonía. Sin embargo, en 1412 y, sobre todo, 1481, un decreto real empeoró notablemente la situación de los judíos segovianos, obligándolos a vivir en un barrio propio y con acceso limitado. Nació así la judería de la ciudad (o las juderías, pues el decreto de 1412, que pronto dejaría de respetarse, apuntaló el apartamiento en una zona diferente, y mucho más pequeña, que el de 1481); un barrio que no duraría mucho tiempo, teniendo en cuenta que once años después los Reyes Católicos determinarían la expulsión o conversión forzosa de todos los judíos españoles…

Si bien la zona que abarcaba la antigua judería ha sufrido numerosas modificaciones (rehabilitación de las casas por los conversos tras el Decreto de Expulsión, planes de saneamiento, construcción de la nueva Catedral en sus aledaños…), aun es reconocible por el trazado de sus calles, estrechas y con pequeños pavimentos, y sus casas de ladrillos con entramados de madera a la vista.

Calle de la Judería. Foto de Planes con Hijos

La aljama (o comunidad judía) segoviana llegó a contar hasta con cinco sinagogas, lo que en buena medida determina su preeminencia respecto al resto de aljamas castellanas. De todos estos templos solo se ha conservado uno, la Sinagoga Mayor, en la calle Real, que hoy alberga una iglesia católica donde vive una pequeña comunidad de monjas Clarisas.

En 2012 se culminó un importante proceso de rehabilitación de la antigua judería, iniciado poco antes con proyectos como la creación de un Centro Didáctico sobre la cultura judía y la historia de los judíos segovianos. De esta manera, en los últimos años existe un esfuerzo por poner en valor el pasado de esta comunidad, mucho más complejo que el relato que, durante generaciones, han transmitido leyendas como la de Marisalto.

Si quieres conocer más sobre la historia de estos antiguos habitantes, acercarte un poco más a sus costumbres, y/o probar su excelente gastronomía, te ofrecemos esta interesante oportunidad que combina las tres cosas.

Por otra parte, La Red de Juderías, conformada por 21 ciudades, pone a libre disposición una serie de guías de viaje en su sitio (además de organizar charlas, conferencias, talleres y visitas por estas ciudades con rico patrimonio sefardí).

El Centro Didáctico de la Judería (Foto de Segovia, un buen plan)