Las 5 mejores vías verdes de Aragón para ir de senderismo o bici

Si te gusta la naturaleza y quieres escaparte de la estresante vida urbana, España cuenta con más de 3.200 kilómetros de vías verdes que puedes recorrer durante unas horas (o incluso varios días, si eres más aventurero). Este tipo de senderos discurren por líneas de ferrocarril abandonadas o cuyas obras nunca se terminaron. En la década de los noventa, muchas se rehabilitaron como rutas de ciclismo y senderismo con fines ecoturísticos. La mayoría de ellas son aptas para todo tipo de caminantes o cocilistas, ya que ni son muy empinadas ni tienen barreras arquitectónicas. Además, algunas vías verdes pasan por ciudades y pueblos con valor cultural y arquitectónico muy importante, por lo que podrás combinar tu paseo con una visita cultural.
Hoy te presentamos 5 vías verdes de Aragón, comunidad que destaca por sus increíbles parques naturales y una gran diversidad de opciones para ir de turismo rural.

Pirineos aragoneses (Foto de El Pachinko)

Vía verde de Val de Zafrán – Tramo Teruel

Esta vía de 77,6 kilómetros une Pueblo de Hijar (Bajo Martín, Teruel) con Tortosa (Bajo Ebro, Tarragona). Existen tres tramos con dificultades, distancias y desniveles distintos, y dos de ellos están aptos para todos los públicos (incluyendo a personas con movilidad reducida). Durante tu recorrido, te encontrarás con viaductos, iglesias, castillos, yacimientos arqueológicos, viñedos, cultivos de almendras y olivares. También pasarás por pueblos encantadores, como Valderrobres y La Fresnada, que te recomendamos visitar, al igual que el punto de destino, Tortosa.
Aquí te dejamos toda la información para preparar tu viaje. Además, dado el éxito creciente del turismo en vías verdes, actualmente varias empresas proponen servicios (como el alquiler de bicicletas) para facilitar y disfrutar lo máximo posible del paseo.

Vía Verde de Ojos Negros

Se trata de una Vía Verde-Camino Natural que sigue el camino del ferrocarril que transportaba el lignito minero hacia el puerto de Sagunto, cerca de Valencia, hasta su último viaje en 1972. Con sus 195 kilómetros (92 en Aragón), se trata de la vía verde más larga de España. Su punto de partida es Santa Eulalia (provincia de Teruel) y en el camino podrás admirar las Sierras de Javalambre y del Toro, cultivos de cereales o carrascas truferas. Sin embargo, probablemente uno de sus principales atractivos sea su paso por la misma ciudad de Teruel, donde se esconden los grandes tesoros de la arquitectura mudéjar aragonesa (de hecho, algunos fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO).
Para saber más acerca de los tramos y puntos de partida o disponer de información adicional, puedes visitar la página oficial del programa de vías verdes, impulsado por la fundación estatal de los Ferrocarriles Españoles.

Vía Verde del Tarazonica

La Vía Verde del Tarazonica es ideal para todo tipo de ciclistas y senderistas que quieran combinar deporte suave y turismo cultural. Se extiende a lo largo de 22 kilómetros se encuentra entre las comunidades de Navarra y Aragón (entre las ciudades de Tudela y Tarazona). El paseo es sencillo, no tiene apenas desnivel y está adaptado para ciclistas, senderistas y personas con movilidad reducida. Si eres amante de la naturaleza y del silencio, podrás hacer una parada en el Parque Natural del Moncayo. Si eres más de ciudades y turismo cultural, date un paseo por Tudela y Tarazona. También te recomendamos echarle un ojo al Monasterio de las monjas cistercienses de Tulebras.

Vía Verde Santander Mediterráneo – Tramo Campo de Daroca

Esta vía verde, de 15,26 kilómetros, se encuentra entre Murero y Villanueva de Jiloca, ambas en la provincia de Zaragoza. El recorrido no presenta ninguna dificultad y es accesible a todo tipo de público. A pesar de su relativamente corta extensión, esta vía atraviesa varios lugares con un rico patrimonio cultural. Las propias ciudades de Murero y Villanueva de Jiloca albergan yacimientos geológicos de relevancia (el de Murero fue declarado Bien de Interés Cultural en 1997). Una de sus paradas obligatorias, sin duda, es el pueblo forticado de Daroca, a mitad de camino.

Vía Verde del Canfranero

La última vía verde que te recomendamos se encuentra en la provincia de Huesca, entre la capital de la provincia y el pueblo de Alerre. Es la más corta de todas: su recorrido es de sólo 4,6 kilómetros, pero allí podrás respirar aire puro contemplando cultivos agrícolas. Lo que la hace relevante es que se puede compaginar con una visita a Huesca, también llamada la puerta de los Pirineos. En la capital ha habido asentamientos desde la Prehistoria, con lo cual alberga una diversidad y riqueza arquitectónica estupenda.
Aquí te dejamos una lista de lo que ver en Huesca y los detalles de la vía verde del Canfranero.